El me rapta del fin, me lleva a empezar, sus ojos de colores, su sonrisa de papel, era tan fácil sacar una sonrisa de sus labios pero también era tan fácil romperla... eso si lo mejor era la reconstrucción de esa gran sonrizota, todo partía cuando lo miraba, luego una caricia, un abrazo (pero de esos fuertotes y largos), plasmar sus manos con mis manos, besarlo hasta más no poder, recostarlo en mi, un poco de música, soñar e imaginarlos un mundo ideal para cada uno, unir cada sueño y hacerlo uno, alucinar con el futuro, alucinar con la vida, con las risas y con los colores y al final del todo guardar todo como un tesoro, el más preciado, y todo para hacerlo sentir que el era un milagro en mi.
miércoles 12 de agosto de 2009
El me rapta del fin, me lleva a empezar, sus ojos de colores, su sonrisa de papel, era tan fácil sacar una sonrisa de sus labios pero también era tan fácil romperla... eso si lo mejor era la reconstrucción de esa gran sonrizota, todo partía cuando lo miraba, luego una caricia, un abrazo (pero de esos fuertotes y largos), plasmar sus manos con mis manos, besarlo hasta más no poder, recostarlo en mi, un poco de música, soñar e imaginarlos un mundo ideal para cada uno, unir cada sueño y hacerlo uno, alucinar con el futuro, alucinar con la vida, con las risas y con los colores y al final del todo guardar todo como un tesoro, el más preciado, y todo para hacerlo sentir que el era un milagro en mi.
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